Limpiar las persianas por fuera en edificios altos puede ser un desafío, pero hay un método seguro y eficaz. Se trata de abrir el compartimento donde se guarda la persiana cuando está enrollada, situado por encima de la ventana en el interior de la casa. Una vez abierto, se puede limpiar la persiana con un paño y jabón neutro o un cepillo. Si se necesita una limpieza más profunda, se pueden utilizar vinagre de limpieza o amoníaco. Es importante limpiar toda la parte visible de la persiana en el compartimento y bajar la persiana para limpiar todas las áreas enrolladas. Después de limpiar, es fundamental asegurarse de que el compartimento esté limpio antes de cerrarlo y no subir la persiana hasta que se haya secado por completo. Este método es rápido y fácil, y no requiere contratar servicios profesionales ni correr riesgos innecesarios. En solo 10 minutos, se puede dejar la persiana impecable.