Mercadona ha creado un ecosistema de entretenimiento en torno a sus productos, convirtiéndose en la plataforma de entretenimiento más barata de España. Los medios publican novedades sobre sus productos sin recibir pago, ya que generan un tráfico brutal. La cadena valenciana ha trascendido su función original y ahora vende pequeñas dosis de emoción a precio de saldo. Los productos se convierten en microhistorias de descubrimiento, y la gente busca en Mercadona lo que ha visto en TikTok. La gamificación del consumo básico ha llevado a la creación de canales dedicados exclusivamente a Mercadona, donde la gente trabaja gratis para Juan Roig mientras cree estar haciendo un servicio público. En 2025, con salarios reales planos desde hace tres décadas, la emoción del descubrimiento se ha reducido a su mínima expresión, y Mercadona se beneficia sin gastar un euro en publicidad tradicional. Los productos como el gel de baño que 'huele a dioses' o las patatas sabor pizza margarita generan la misma emoción que antes se reservaba para acontecimientos reales. Mercadona es más rentable que nunca y también está cerrando tiendas por primera vez en años, como parte de una estrategia calculada.