La percepción de los padres cambia con el tiempo, y ahora el accesorio masculino que antes se consideraba una cutrada, la dad hat, es sinónimo de buen gusto. La gorra que antes se asociaba con el fin de semana familiar y las paellas del pueblo ha dado un giro radical, pasando de ser un gesto de funcionalidad a un pequeño tótem del buen gusto masculino. La silueta informal y relajada de la dad hat nace de las gorras deportivas y del calzado de trabajo, pero su popularización como icono urbano tiene nombres propios, como la marca '47. La conversión de prenda práctica a objeto de deseo no fue de la noche a la mañana, y diseñadores y grandes casas llevaron la gorra a las pasarelas y la reinterpretaron con tejidos, logos y precios inesperados. La dad hat es versátil y hace que cualquier conjunto parezca deliberadamente informal. Se puede encontrar en tiendas como H&M, Bershka y Zara, con precios que van desde 9,99 euros hasta 19,95 euros. La dad hat combina comodidad, versatilidad y autenticidad, y no necesita esfuerzo estilístico para definir una actitud. La autenticidad se puede comprar, pero la dad hat ofrece un gesto de sencillez que resulta rara vez artificial.