Ana Jarén destaca la importancia de elegir la silla adecuada para trabajar, ya sea en casa o en el centro de trabajo. Según la Guía de ergonomía del trabajo a distancia del Instituto de Biomecánica de Valencia, la silla debe tener un mecanismo pivotante que permita girar 360º, cinco patas con ruedas, asiento y respaldo acolchados, y ser regulable en altura. La superficie del asiento debe permitir apoyar completamente las nalgas y muslos, y evitar deslizamientos. La altura del asiento debe ser regulable para que los pies lleguen al suelo sin sentir presión en la parte posterior de las piernas. La silla debe tener un reposapiés con inclinación ajustable y una superficie antideslizante. La empresa Actiu ofrece sillas de máxima ergonomía, como la TNK 500, diseñada para uso intensivo. El precio de esta silla es de 688 euros. La temperatura ideal para trabajar es entre 23 y 26ºC con una humedad del 65% en verano, y entre 20 y 24ºC con un 40% en invierno. El nivel de ruido no debe exceder de 55 decibelios.