El Black Friday es una semana de promociones y ofertas, pero los comercios pueden usar tácticas para simular que sus rebajas son mejores de lo que realmente son. Para aprovechar al máximo el Black Friday, es importante comparar el precio de los productos con el de otros establecimientos, tener cuidado con las subidas y bajadas de precio, y no dejarse llevar por la tentación. También es útil tener una lista de compras prioritarias y establecer un presupuesto. Revisar las políticas de devoluciones de la tienda es importante, ya que algunas tiendas pueden cobrar por la devolución o tener pegas con las devoluciones. Herramientas como Keepa o CamelCamelCamel pueden ayudar a comparar el historial de precios de un producto en Amazon. La IA también puede ayudar, por ejemplo, con ChatGPT, que puede buscar los mejores precios para un producto concreto o proporcionar información sobre las tiendas y sus políticas de devoluciones. El Black Friday dura desde el día de hoy hasta la semana que viene, y es importante estar organizado para aprovechar las ofertas. Un ejemplo de oferta es un producto que se vende a 100 euros, pero que en realidad se puede encontrar a 110 euros en otras tiendas. Otra táctica común es subir el precio de un producto pocos días antes de que empiecen las rebajas, para luego indicar que la rebaja es mayor de lo que realmente es.